Mis cosas

Cosas que me pasan

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Llevo ya muchos posts enseñando fotos sobre Japón. No es que me canse de hablar del tema, pero me doy cuenta que a este paso, esto va a ser como hacer una presentación de fotos a la família en modo goteo. No es que descarte volver a poner nada sobre Japón o a enseñar alguna que otra foto que me recuerde a algo. De todos modos, se me están acumulando entradas que tienen que ver con el día a día de cosas que quiero contar, pero al final siempre es... bueno, por otra más no pasa nada. A modo de despedida momentánea, os dejo 7 de mis fotos preferidas que entre yo y mis compis de viaje sacamos. Sayonara Nippon!

Castillo de Hiroshima
Japan

Lámparas de Nara
Japan

Kyoto años 50
Japan

Parrilla
Japan

Blanca
Japan

Publicidad
Japan

Una calle
Japan

Como veréis, estas entradas se van acabando. Y no por falta de material, sino porque tengo otras cosas en la recámara sobre las que ahora me apetece escribir. Ahora que ya ha pasado un mes y medio del viaje y uno ya ve las cosas con más perspectiva, es cuando me vienen a la cabeza los recuerdos de Japón... y es curioso, pero de la electrónica, del manga y de los samuráis es de lo que menos me acuerdo (aunque también, claro). Y qué es lo que más me sorprendio, pues a ver:

a) Lo presumidas que son las chicas de Tokyo. La verdad es que todos flipamos con las chicas que en medio de cualquier sitio (el metro, una cafetería, en la calle...) sacaban un pedazo de espejo y ala, "sombra aquí y sombra allá". Para ser de carácter tímido, en este aspecto no se cortaban un pelo. Hasta un día vi en Roppongi, tomando algo en una cafetería, como una chica se ponía hasta las pestañas postizas.

b) La amabilidad. La gente es muy, muy amable. Tuvimos la suerte de no toparnos con ningún borde. Lo de los comercios ya es espectacular.

c) El silencio que a veces podías llegar a encontrar en una mega-urbe como Tokyo.

3) La conciencia japonesa con la accesibilidad. Es increíble cómo los japoneses tienen en cuenta a las personas discapacitadas. Desde braille por todos sitios, hasta señales acústicas, hasta trazados en relieve en el pavimento para invidentes... una pasada.

4) El té verde. Se bebe en todos lados y a todas horas.

5) Que no hablan nada de inglés. O bueno, muy poquito.

6) Las pocas papeleras que ves por las calles, que nadie usa kleenex y lo difícil que es sonarse la nariz con lo mal visto que está.

Roppongi!
Roppongi

Aunque no tuvimos la suerte de ir al mercado del pescado de Tsukiji en Tokyo, una de las mejores cosas que probamos en Japón fué el sushi. De todos los sitios a los que fuimos, me quedo sin duda con el garito que encontramos (de chiripa) en la zona de Roppongi de Tokyo (justo a la salida del metro). El sitio se llamaba "Tsukiji Sushi" y por el nombre ya pensamos que malo no estaría... y efectivamente. No bueno, buenísimo estaba el sushi. Por otro lado, los cocineros entendían del tema, pues al decirles que éramos de España, enseguida nos comentaron lo bueno que era el atún que se pescaba en las costas de Cádiz.
En comparación con el sushi que te sirven por aquí, encontré varias diferencias: En primer lugar, que le ponen una cantidad de wasabi que la verdad, uno no está acostumbrado. En segundo lugar, los enormes trozos de pescado, que parecían filetones sobre un poquito de arroz. Por último, el precio.No se puede decir para nada que el sushi en Japón sea caro (por supuesto que hay diferentes niveles de restaurantes), pero recuerdo que en Asakusa nos pusimos hasta arriba de atún por 6€. Con razón se acaba el atún!

tabla de sushi
sushi

sushi sensei
sushi

Llamadme cabezón. Pues sí, pues vale. Resulta que en el viaje a Japón, durante el vuelo pude escuchar en el canal del avión de música japonesa a un grupo que me gustó mucho. Lo malo es que entre jet-lag y movidas se me acabó olvidando el nombre. Al volver a casa, y para probar, les envié un correo a la gente de Finnair (compañía con la que volamos a Japón) y les pedí si me podían enviar la lista de canciones del canal que escuhé ese día. Pues yo que pensaba que me mandarían a hacer puñetas por una petición tan absurda... pero no! Me mandaron un mail detallado con toda la lista de canciones! La verdad, es que un 10 para el servicio de relación con el cliente de Finnair. Por cierto, el grupo es GO!GO!7188. Aquí podéis ver como suenan:



Esta entrada coincide casi temporalmente con la que ha puesto Flapy en su blog, donde podréis ver un vídeo de lo que aquí os explico.

Una de las excursiones más chulas que hicimos en Kyoto fué la que nos llevó al santuario de Fushimi-Inari, que está a 15 minutos en tren desde la estación de Kyoto. Inari es un pequeño pueblecito y lo bueno es que nada más salir de la estación, te encuentras prácticamente con el templo en las narices. Es un sitio muy chulo, porque recorres un caminito que rodea una colina con mucha vegetación y la particularidad del camino es que está salpicato con cientos de puertas o "Toris". El paseo es muy espectacular.
Como curiosidad, decir que el templo está dedicado a la deidad Inari del arroz. Se pueden encontrar estatuas de zorros (kitsune) en los templos Inari, a veces con una llave en la boca, que se supone que es la llave del granero del arroz. En uno de los altares, de hecho, puedes poner tu deseo escrito en una tablilla con la cara de un zorrillo. Os dejo con un par de fotos del sitio:

Pasadizo doble
Fushimi Inari

Toris de lado
Fushimi Inari

Paseando
Fushimi Inari

Kitsune
Fushimi Inari

Ésta es una actuación que pudimos ver en las calles de Hiroshima por un grupo de cuatro chavales que lo hacían la mar de bien. Lo mejor es que en medio de la actuación apareció una viejecita a escucharlos. Es algo así como un videoclip surrealista, pero divertido.

Esta entrada está destinada a ayudar a todos aquellos que quieran viajar en autobús por Kyoto, si algún dia van por allí. Como el funcionamiento de este transporte (muy extendido por esta ciudad) es bastante peculiar, saqué un par de fotos para explicar cómo hay que coger un autobús en Kyoto.

La primera cosa que hay que tener en cuenta, es que a los autobuses se entra por detrás, y lo que puedes ver en la mayoría de ellos nada mas subirte es esto:

entrada bus

El primer cacharro es un lector para las tarjetas de prepago y el segundo es un expendedor de tickets de zona. ¿Y que és un ticket de zona? Pues cuando entras, para cada pasajero que no usa tarjeta, el expendedor te da un ticket con un número marcado. Ese número que tiene el ticket es la tarifa de la zona en la que te has subido y que determinará el importe que tienes que pagar en la máquina de salida.
¿Y cómo sé cuanto tengo que pagar? Pues porque hay un monitor al lado del conductor que explica en una tabla el precio que corresponde a cada zona tarifaria, por lo que es muy fácil saber lo que te toca pagar.

Y una vez te toca bajarte después del trayecto, a la hora de la salida te encuentras esto:

salida bus

Donde las dos primeras ranuras son para cambiar billetes y monedas (de 100 y 500¥) y luego por el embudo que se ve en el punto 3 es por donde hechas las monedas. Es curioso, porque tiene un contador digital que te indica las monedas que has hechado y para que no hagas trampas 🙂 Por último, si tienes una tarjeta de prepago, lo pasas por la ranura 4, que es la misma operación que hacías en la entrada.

Hay que decir que en el caso de las tarjetas, hay autobuses que a la entrada tienen lector de tarjetas y otros que no, pero a la salida, siempre te encuentras con el lector para las tarjetas. Ojo! también hay algún bus en Kyoto que no tiene expendedor de tickets de zona tarifaria a la entrada, pero en este caso es que se trataría de un bus de precio único.