Controladores Aéreos Blues (o “Aterriza como puedas in Spain”)

¡Cómo está la cosa en el sector aéreo! Menudos días de tensión y polvareda de comentarios de todo tipo que ha levantado el plantón de los controladores aéreos el pasado viernes, 3 de Diciembre. Tanto es así, que me he decidido a escribir este post.

La versión fácil de todo esto, o la que sale en los titulares de los telediarios y medios de comunicación, es que los controladores son unos multimillonarios caprichosos que además se lo pasan chupi aterrizando aviones y menos mal que ha llegado el Gobierno (representados por Fomento y AENA) cual caballero andante salvador para evitar que esta casta aprovechada y sin escrúpulos, a los que les importa un pito la crisis que estamos viviendo, muerdan el polvo de una vez por todas. Todo esto acompañado de los vítores de las masas populares, que lo que desean es convertir a los controladores en mileuristas.

En mi caso, intento tener todos los puntos de vista posibles y todo este embrollo es más complicado de lo que yo pueda saber, seguro. Sin embargo, vamos a intentar poner las cuatro cosas que creo tener claras, y si no, espero que alguien me corrija.

AENA es la empresa pública que gestiona los aeropuertos españoles. Creo que todo el mundo sabe ya que esta buena gente es quien debería negociar con los controladores un convenio colectivo que no tienen desde hace más de cuatro años. AENA también es la responsable de la formación de los controladores aéreos y de sacar las plazas de nuevos controladores. Es por tanto, AENA, quien debería mandar pero parece que no manda. Ahora vienen los por qués. ¿Por qué AENA no ha sacado un nuevo convenio para los controladores? ¿Por qué AENA se queja AHORA de lo que cobran los controladores si es AENA quien pactó con ellos las horas extra a precio estratosférico? ¿Por qué AENA no saca más plazas de controlador si precisamente faltan controladores? Muy sencillo: porque el objetivo de AENA es ser vendida. AENA se va a privatizar dentro de poco y el plan parece ser que ha sido el siguiente, partiendo de que la empresa tiene beneficios:

1) En pleno auge de la construcción, construir todos los aeropuertos posibles, para que las empresas constructoras y vete a saber quién más, hagan el agosto particular. Esto a sabiendas de que estas infraestructuras van a generar pérdidas y que pese a pagarlas entre todos, a día de hoy el 80% de los aeropuertos españoles son deficitarios. Con esto se crea una empresa con la etiqueta de deficitaria y en pérdidas. Mucho más fácil de vender ante la opinión pública que en la práctica, pero lo importante es justificar que AENA tiene que venderse porque tiene pérdidas.

2) No formar más controladores, porque si total, voy a privatizar, ya vendrá la empresa que toque y me pondrá los controladores de donde sea. Por tanto, no más controladores.

3) Una vez tengo escasez de controladores y la empresa a punto de quiebra, ya lo tengo todo: sólo me falta apretar a los controladores para que estos salten día sí y día también y poner a la opinión pública contra ellos. Ya nadie va a preguntar por qué se vende AENA, una empresa que hace 5 años obtenía beneficios (sí, incluso pagando los sueldos de los controladores) y ahora es una ruina.

La jugada de AENA, por tanto, es clarísima: justificar la venta de la compañía alegando negocio ruinoso y culpando de la ruina a los controladores. Y esto lo hace haciéndoles bailar al son de ir recortando las condiciones laborales que han venido teniendo hasta ahora.

El estallido del puente de diciembre vino provocado porque la mayoría de controladores había agotado las 1670 horas lectivas que estipulaba el nuevo decreto sin que Fomento hubiera puesto una solución hasta el último día. Y la solución fue un nuevo decreto todavía más restrictivo. Y los controladores se salieron de sus casillas, con lo que Fomento logró su objetivo: hacerles saltar.

¿Son los controladores aéreos los enviados de lucifer a la tierra para martirizarnos a todos? Yo creo que no. Simplemente son personas con unos estudios como mínimo de diplomatura (desde ingenierías a abogados, maestros, filósofos…) que en su día se presentaron a unas convocatorias que sacó AENA para obtener la licencia de controlador aéreo. Es decir, se presentaron a unas oposiciones PÚBLICAS y que cualquier persona con el mínimo de requisitos estipulado, podría haber realizado. Sin entrar en detalles, el día a día del controlador se basa en trabajar por turnos para dar entrada, salida y parking a los aviones que circulan por los aeropuertos.

Ahora el tema peliagudo para la opinión pública: los sueldos. Los controladores cobran su salario no de las arcas del estado, como muchos se piensan, si no de las tasas aeroportuarias. Esto es, un impuesto que se cobra por cada billete de avión emitido (si no voy mal, unos 2€ por billete). Es decir, cobran de un ingreso similar en la forma al de los peajes de las autopistas. Lo cierto es que las tasas aeroportuarias generan mucho, muchísimo dinero. Sólo hay que pensar en toda la cantidad de gente que vuela cada día y tener en cuenta que España es un país de destino turístico, lo cual lo convierte todavía en algo más cuantioso. En definitiva, los controladores cobran el dinero que cobran porque el mercado en el que trabajan así lo permite (Por desgracia, la sanidad pública al ser deficitaria, no permite hacer lo mismo con doctores y personal sanitario que lo merecería igual o más). La cantidad de dinero que mueve el sector aéreo es una burrada y por tanto, como actores directos y de primera línea dentro del sector, cobran en consecuencia al haberlo sabido exigir. Y mientras ha habido beneficios, todos más que contentos. Es como los tertulianos de los programas de telebasura, que aunque se muevan en un mercado que les paga sueldos muy altos, de sus sueldos nadie se queja.

Los controladores llevan ahora mismo cuatro años sin convenio colectivo, lo cual es una burrada se mire por donde se mire. No puede ser que un colectivo con tanta responsabilidad como éste vaya galopando de decretazo en decretazo a salto de mata. Por eso creo que se están aprovechando de la imagen que dan para tapar como antes he comentado, la privatización de AENA. Que si tiene que haber convenio colectivo, ya lo pondrán quienes vengan después.

Aterriza como puedas

Pero, ¿Se han equivocado en algo los controladores? ¿Hay algo que reprocharles? Desde mi punto de vista, hay cosas que podrían haber hecho mucho mejor. Veamos:

1) Aceptar las horas extra antes de tener convenio colectivo. No voy a poner el tópico de la avaricia rompe el saco, pero cuando AENA ofreció a los controladores el pacto de las horas extra, éstos antes de exigir a la empresa más plazas de controlador y más compañeros, optaron por hacer caja, lo cual no me parece mal, porque probablemente es algo que en su posición habría hecho todo el mundo, pero a la larga se ha demostrado no ser buena estrategia. Primero, porque si faltaban controladores, ellos no los reclamaron y segundo, porque a la larga la luz pública de las horas extra les está pasando factura.

2) Su campaña de comunicación: una calamidad total. No hay nadie, nadie de este país que sepa ahora mismo de qué se quejan los controladores. Su versión de los hechos es humo, que se difumina rápidamente con una portada de un periódico o la entrada de un telediario. Los decretos que les están metiendo, nadie sabe de qué van. De verdad que si han contratado a alguien para que les lleve los temas de comunicación, que se lo hagan mirar, porque desde todos los puntos de vista, es un auténtico desastre. No sólo es a la hora de transmitir los mensajes, sinó que yo soy bastante crítico incluso con sus portavoces, que creo que no van del todo de frente. Deberían haber sabido que a la opinión pública que lo único que le importa es su sueldo y les ha faltado tratarlo con naturalidad y más cuando las nóminas de los controladores vuelan por internet que se las pelan. Por tanto, mal.

3) La seguridad aérea, el filón que no han explotado. ¿Cómo es posible (si lo importante del control aéreo es precisamente garantizar la seguridad aérea) que no nos hayan puesto los pelos de punta con el tema de la seguridad?. Sería más fácil hacer entender a la gente que hoy es más inseguro volar que antes de los decretos, que no hacerles entender que se vulneran sus derechos y que si hoy vienen por ellos, mañana irán a por otros. La batalla de sus derechos, por triste que sea, a la gente le da lo mismo. Por eso pienso que hace tiempo que deberían alertar de los problemas de seguridad aérea que para ellos supone trabajar más horas de las que tocarían, porque los retrasos y las incidencias en pleno vuelo han aumentado desde que estalló este conflicto. Y esto es un hecho.

4) Dejar a cientos de miles de personas en tierra el día del puente de diciembre por un estallido de rabia. Por mucho que a ellos les duelan los decretos que les están metiendo, no hay justificación para levantarse de la silla cuando te toca trabajar SIN AVISAR ANTES. Me parece perfecto que hagan una huelga, o dos o tres, pero eso se tiene que avisar. Además, a Fomento le ha salido la jugada redonda. Rabieta de los controladores y la opinión pública cabreadísima, igual a carta blanca a partir de ahora. Además, la repercusión de la imagen de España en el munod como república bananera, no ha favorecido nada de nada. Por tanto, muy, pero que muy mala decisión por parte de los controladores.

5) Con el Estado no se juega. Sencillamente, no sé quien les asesoró de que jugaran esa carta, pero si vas a liarla, la lias hasta el final. Si te plantas y armas el pollo del siglo jugando a ser el Ché Guevara, pues hasta las últimas consecuencias y si no, no juegues. Que te dicen que te vas a la cárcel y te quitan la casa, pues a la cárcel y la casa para ellos. Porque, si se plantan todos los controladores, ¿Quién diantres despega y aterriza aviones? Los militares no pueden controlar los centros civiles, porque aparte de no ser suficientes (200 controladores militares por 2.000 civiles), necesitarían 6 meses para entender cómo funciona cada aeropuerto. Por tanto, sigo pensando que si se hubieran plantado de verdad, la cárcel igual la pisan, pero que en 24 horas hubieran estado fuera, sin duda alguna. Además, para que la gente se preguntara de verdad qué les están haciendo, faltó el último escalón. En el momento en que llegaron los militares y les pusieron firmes, todo se acabó. Volvieron a ser los "malditos" controladores.

Creo que los controladores no están jugando bien sus cartas, pues cuando ellos van, el Gobierno ya ha ido y vuelto veinte veces. Sigo pensando de todos modos, que si AENA hubiera hecho las cosas bien (lo que no significa decir a todo que sí) y se hubiera dedicado a gestionar lo que tenía en vez de lanzarse a construir nuevos aeropuertos y a jugar a los tiburones financieros, esto jamás habría pasado.

Es bastante patético que las cosas que estoy preguntándome en este post no las haya puesto encima de la mesa ningún medio. Para que los controladores la liaran como lo hicieron el pasado 3 de diciembre, algo tiene que pasar... ¡Digo yo! No he visto a ningún medio preguntarse de verdad por la situación de los controladores, ni un "informe semanal", ni un "documentos tv", ni un "30 minuts"... nada de nada. Puede que los medios estén bajo mando del amarillismo, donde vende más un titular morboso poniendo a los controladores en el punto de mira, que no hablar de aburridas privatizaciones de compañías públicas, pero creo que hay bastante negligencia mediática con el tema.

Lo peor de todo esto es que nadie se preocupa por la seguridad aérea, que al final lo importante de todo estos es que estos señores puedan hacer su trabajo para garantizar cero accidentes aéreos.

Y tampoco parece que nadie quiera hacer las preguntas correctas, ni para saber por qué diantres no hay más controladores si faltan tantos, ni para pedir responsabilidades a quienes han construido aeropuertos deficitarios sin ton ni son, que a diferencia del sueldo de los controladores, sí que hemos pagado entre todos. Aterriza como puedas.

Leave a Reply

Your email address will not be published. Required fields are marked *

*

code