Disney va a conquistar el mundo

No es para tomárselo a broma, no. La Disney está a punto de conquistar el mundo a partir del lavado multitudinario de cerebros de los pobres niños del mundo.

El otro día estuve pensando en la máquina corporativa que mueve la empresa del ratón Mickey y es algo espectacular. Ya sabemos que los americanos hacen de todo un negocio, pero en ocasiones la comercialización de todos los aspectos de la vida humana es cansino, por no decir otras palabras más fuertes por las que el imperio de Pluto podría demandarme.

¿Por qué digo todo esto? Vamos a los hechos.

El modelo de negocio actual de Disney se basa en captar el ciclo de vida comercial de los niños desde los 4 a los 18-20 años.

¿Y cómo lo hacen? Os lo explico con algunos ejemplos.

Britney Spears: sí, ella fué presentadora del Disney Channel hasta que a los 15 años le pusieron una minifalda de colegiala, coletitas y le dijeron que cantase "Baby One More Time"

Hillary Duff: Lo mismo, estrella del Disney Channel en "Lizzie McGuire", le llega la pubertad y la ponen a cantar y a hacer películas y la convierten en otra chica multimedia.

Hannah Montana: Idéntico. Estrella del Disney Channel, arropada por su padre Billy Ray Cyrus (el de la canción que luego versionó Coyote Dax, "Don't Break My Heart, my achy breaky heart...."), triunfa en Disney Channel con su serie, y como no, la ponen a cantar y de gira por el mundo.

Lo mismo puedo decir de los (sosos) Jonas Brothers y de los de High School Musical, aunque en este caso se han basado en películas producidas para la televisión, "Camp Rock" en el caso de los primeros y otra del mismo nombre en el caso de los segundos.

Disney Takes Over the World

El patrón, por tanto queda clarísimo:

Disney dispone de un canal de tele con el que captar a los niños de tempranas edades, que se enganchan a las series o películas del canal con sus estrellas semi-adolescentes y mientras dura la serie, empieza la maquinaria del merchandising para sacar la camiseta de Hannah Montana o la carterita de la Demi Lovato.

En cuanto los niños ya no son tan niños, pues a cantar. Graban el disco, lo promocionan por el canal de TV y después giras multitudinarias. Todo esto hasta que evidentemente, los niños no son tan niños. Britney Spears se volvió medio tarumba a eso de los 25 años... a ver cuánto tardan los otros.

Disney exprime el limón, vaya que sí. Sólo espero que en las imágenes del Disney Channel y en las canciones de los Jonas Brothers no haya nada subliminal, porque si no... esta gente dominará el mundo algún día. Porque, ¿Hay algún padre capaz de negar a su hijo la ilusión de ver a Hannah Montana? No, pues eso...

Leave a Reply

Your email address will not be published. Required fields are marked *

*

code